31/03/2026 09:05 (UTC)
Las festividades religiosas son momentos propicios para el recogimiento, la introspección y la búsqueda de sentido en la vida. Muchas personas las aprovechan para vivir su religiosidad más intensamente, pero a veces estos días puede aparecer una sensación inesperada de vacío o desconexión espiritual. Una psicóloga analiza este fenómeno y explica cómo afrontarlo.
DESTACADOS:.— "El cansancio o el desgano surgen cuando no conectamos o no entendemos el sentido profundo de una práctica espiritual o religiosa y nos quedamos solo con el objetivo de calmar un estado personal negativo o conseguir nuestro bienestar como único fin”, señala María González, psicóloga de Instituto Centta. — “La sensación de tedio no es un fracaso o una señal de falta de fe o compromiso, sino una invitación a revisar el modo en que vivimos nuestra espiritualidad y a volver a conectar con el sentido más humano y real de la experiencia espiritual: el encuentro con uno mismo y con Dios”, señala González.— “Incorporar la espiritualidad a nuestro día a día, escuchando y ayudando a los demás, y viviendo nuestras acciones con presencia mental y emocional, evita que se convierta en una experiencia aislada o esporádica, favoreciendo una vivencia más coherente y sostenida” de las prácticas religiosas, sostiene. “La Semana Santa suele ser un momento propicio para el recogimiento,...
Las festividades religiosas son momentos propicios para el recogimiento, la introspección y la búsqueda de sentido en la vida. Muchas personas las aprovechan para vivir su religiosidad más intensamente, pero a veces estos días puede aparecer una sensación inesperada de vacío o desconexión espiritual. Una psicóloga analiza este fenómeno y explica cómo afrontarlo.
DESTACADOS:.— "El cansancio o el desgano surgen cuando no conectamos o no entendemos el sentido profundo de una práctica espiritual o religiosa y nos quedamos solo con el objetivo de calmar un estado personal negativo o conseguir nuestro bienestar como único fin”, señala María González, psicóloga de Instituto Centta. — “La sensación de tedio no es un fracaso o una señal de falta de fe o compromiso, sino una invitación a revisar el modo en que vivimos nuestra espiritualidad y a volver a conectar con el sentido más humano y real de la experiencia espiritual: el encuentro con uno mismo y con Dios”, señala González.— “Incorporar la espiritualidad a nuestro día a día, escuchando y ayudando a los demás, y viviendo nuestras acciones con presencia mental y emocional, evita que se convierta en una experiencia aislada o esporádica, favoreciendo una vivencia más coherente y sostenida” de las prácticas religiosas, sostiene. “La Semana Santa suele ser un momento propicio para el recogimiento,...
Las festividades religiosas son momentos propicios para el recogimiento, la introspección y la búsqueda de sentido en la vida. Muchas personas las aprovechan para vivir su religiosidad más intensamente, pero a veces estos días puede aparecer una sensación inesperada de vacío o desconexión espiritual. Una psicóloga analiza este fenómeno y explica cómo afrontarlo.
DESTACADOS:.— "El cansancio o el desgano surgen cuando no conectamos o no entendemos el sentido profundo de una práctica espiritual o religiosa y nos quedamos solo con el objetivo de calmar un estado personal negativo o conseguir nuestro bienestar como único fin”, señala María González, psicóloga de Instituto Centta. — “La sensación de tedio no es un fracaso o una señal de falta de fe o compromiso, sino una invitación a revisar el modo en que vivimos nuestra espiritualidad y a volver a conectar con el sentido más humano y real de la experiencia espiritual: el encuentro con uno mismo y con Dios”, señala González.— “Incorporar la espiritualidad a nuestro día a día, escuchando y ayudando a los demás, y viviendo nuestras acciones con presencia mental y emocional, evita que se convierta en una experiencia aislada o esporádica, favoreciendo una vivencia más coherente y sostenida” de las prácticas religiosas, sostiene. “La Semana Santa suele ser un momento propicio para el recogimiento,...
Las festividades religiosas son momentos propicios para el recogimiento, la introspección y la búsqueda de sentido en la vida. Muchas personas las aprovechan para vivir su religiosidad más intensamente, pero a veces estos días puede aparecer una sensación inesperada de vacío o desconexión espiritual. Una psicóloga analiza este fenómeno y explica cómo afrontarlo.
DESTACADOS:.— "El cansancio o el desgano surgen cuando no conectamos o no entendemos el sentido profundo de una práctica espiritual o religiosa y nos quedamos solo con el objetivo de calmar un estado personal negativo o conseguir nuestro bienestar como único fin”, señala María González, psicóloga de Instituto Centta. — “La sensación de tedio no es un fracaso o una señal de falta de fe o compromiso, sino una invitación a revisar el modo en que vivimos nuestra espiritualidad y a volver a conectar con el sentido más humano y real de la experiencia espiritual: el encuentro con uno mismo y con Dios”, señala González.— “Incorporar la espiritualidad a nuestro día a día, escuchando y ayudando a los demás, y viviendo nuestras acciones con presencia mental y emocional, evita que se convierta en una experiencia aislada o esporádica, favoreciendo una vivencia más coherente y sostenida” de las prácticas religiosas, sostiene. “La Semana Santa suele ser un momento propicio para el recogimiento,...
Contenidos del Reportaje:
La sensación de desgano o cansancio es una oportunidad para revisar cómo nos relacionamos con nuestra espiritualidad. Foto: Freepik.
Incorporar la espiritualidad a nuestro día a día, evita que se convierta en una experiencia aislada o esporádica y pierda su sentido. Foto: Freepik.
Durante los días más sagrados para el catolicismo, en Semana Santa, muchas personas viven más intensamente su religiosidad. Foto: Freepik.
Estudiar el origen y los fundamentos de nuestra religión; volver a leer las escrituras; fortalece nuestra conexión con lo espiritual. Foto: Freepik.
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