14/04/2026 14:36 (UTC)
Washington, 14 abr (EFE).- El economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI), Pierre-Olivier Gourinchas, advirtió este martes de que las condiciones en las que se encuentra actualmente la economía global hacen más difícil enfriar la inflación derivada de la guerra contra Irán en comparación con el escenario que se vivió en 2022, cuando Rusia invadió Ucrania en plena pospandemia.DECLARACIONES DE PIERRE-OLIVIER, ECONOMISTA JEFE DEL FONDO MONETARIO INTERNACIONAL FMI. "Así pues, a pesar de las importantes perturbaciones comerciales y la incertidumbre política, el año pasado terminó con una nota positiva. El sector privado se adaptó a un entorno empresarial cambiante, favorecido por aranceles estadounidenses inferiores a los anunciados, apoyo fiscal en algunos países, condiciones financieras favorables y un auge tecnológico.A pesar de los riesgos a la baja, se esperaba que este impulso se mantuviera hasta 2026, y teníamos previsto revisar al alza nuestra previsión de crecimiento. La guerra en Oriente Medio ha frenado este impulso. El cierre del estrecho de Ormuz y los graves daños a instalaciones energéticas críticas en Oriente Medio plantearon la posibilidad de una grave crisis energética si no se encuentra pronto una solución duradera.Los precios del petróleo y el gas han aumentado drásticamente, al igual que los del diésel, el combustible para aviones, los fertilizantes, el aluminio y el helio. El impacto general dependerá de tres factores. En primer lugar, el aumento de los precios de las materias primas constituye un shock de oferta negativo clásico, que eleva los precios y los costes, interrumpe las cadenas de suministro y erosiona el poder adquisitivo.En segundo lugar, estos efectos pueden amplificarse a medida que las empresas y los trabajadores intentan recuperar las pérdidas, lo que conlleva el riesgo de espirales de aumento de precios y salarios, especialmente donde las expectativas de inflación están poco arraigadas. En tercer lugar, las condiciones financieras podrían endurecerse debido a la disminución de las valoraciones de los activos, el aumento de las primas de riesgo, la fuga de capitales, la apreciación del dólar y la consiguiente reducción de la demanda. Nuestro informe presenta tres escenarios.Nuestro pronóstico de referencia contempla un conflicto breve y un aumento moderado del 19 % en los precios de la energía en 2026. Aun así, no se evitarán algunos daños. El crecimiento global cae al 3,1 % este año, una revisión a la baja respecto al pronóstico de enero, y la inflación general aumenta al 4,4 %.Nuestro escenario adverso contempla mayores perturbaciones, lo que conlleva un aumento de los precios de la energía y de las expectativas de inflación, así como un endurecimiento de las condiciones financieras durante todo el año. El crecimiento cae al 2,5 % este año y la inflación aumenta al 5,4 %. Nuestro escenario severo contempla que las interrupciones en el suministro de energía se extiendan hasta el próximo año, con una mayor inestabilidad macroeconómica. El crecimiento global cae al 2 % este año y el próximo, mientras que la inflación supera el 6 %"
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